Este trabajo hace parte del Seminario de Periodismo de Datos de octavo semestre de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana. Para este especial se llevaron a cabo una serie de entrevistas a la Dirección de Policía Antinarcóticos, al Observatorio de Drogas del Ministerio de justicia, expertos en drogas y consumidores de las mismas. Se solicitaron bases de datos a dichas entidades, estas fueron analizadas y procesadas por nuestros periodistas para su respectiva visualización. 

Metodología 

* Nicolás: pseudónimo que se le dio a la persona entrevistada por seguridad.

S

​ÍNTESIS

IN TRABA​

Mientras 23 nuevas drogas se crean cada día en el mundo, en Colombia han aparecido 33 nuevas sustancias. Las drogas sintéticas aparecen y desaparecen, generando incertidumbre en las entidades del Gobierno que deben buscar mitigar el fenómeno. La salud pública y la economía son los aspectos más afectados. 

El mes de diciembre es uno de los más activos para la Policía. Mientras esta se dedica a planear las operaciones para incautar las drogas que entrarán al festival más grande de música electrónica que se hace en el país, Storyland, más de 35 mil jóvenes están haciendo todos los preparativos para que puedan llegar el 5 de enero a la playa de Bello Horizonte en la ciudad de Santa Marta.

A diferencia del Festival Estéreo Picnic, que se celebra en Bogotá, el concierto en la costa colombiana tiene una política de tolerancia cero. La Policía Antinarcóticos ha puesto a disposición sus conocimientos para informar a la Policía Nacional sobre el tráfico de drogas que se presenta comúnmente en estos eventos, pero hay un tema específico que enreda a quienes se informan por primera vez: las drogas sintéticas, aquellas que no provienen de un componente natural como la cocaína y la marihuana.

La aparición de 33 nuevas sustancias sintéticas en el país –desde 2007– preocupa a las autoridades, no tanto por el crimen organizado que acompaña su comercialización sino por el problema que representa para la salud pública. Jenny Fagua, funcionaria de la Dirección de Política de Drogas del Ministerio de Justicia, resalta que la aparición de 803 nuevas sustancias sintéticas en el mundo supone un reto muy grande para los Gobiernos, ya que son sustancias no listadas en tratados de fiscalización internacional de drogas ni en los códigos penales de cada país. “Controlarlas es una dura batalla” - insiste Jenny, quien ha asistido a convenciones de Políticas Antidrogas alrededor del mundo.

“El Gobierno debería dejar de joder tanto, cada quien es libre de consumir lo que se le dé la gana”- dice Nicolás*, microtraficante de drogas, quien refleja la queja de la mayoría de los jóvenes consumidores. Lo que ellos no saben es que se consumen lo que no es. La Mayor de la Policía Antinarcóticos, Liz Cuadros, sostiene que el problema de las drogas, en especial de las sintéticas, es que las personas no conocen los elementos químicos de lo que están consumiendo: por un lado, no contienen ningún componente que active el Sistema Nervioso Central y por otro, las drogas pueden contener elementos como Viagra, desparasitantes para perros y polvo de ladrillo.

 

A mediados de noviembre, la Mayor Cuadros participó en la captura de un muchacho que supuestamente vendía LSD (una droga sintética en forma de ácido). La Policía llevó al laboratorio su mercancía y encontraron que no tenía nada, se trataba de un placebo. “Mientras tanto, los clientes del capturado juraban que se estaban metiendo un ‘severo’ viaje con esa droga, les cobraron mucho más de lo que cuesta y no era nada” - finaliza en tono sarcástico la Mayor.

Ni en Colombia, ni en el mundo, hay información suficiente sobre el consumo de drogas sintéticas. Jenny Fagua afirma que esta carencia de información se debe a que este tipo de drogas aparecen y desaparecen constantemente. El último estudio de consumo que se hizo a nivel nacional fue en 2013, y en este se encontró que el rango de edad que más consume sustancias ilícitas, establecidas en las tres convenciones de las Naciones Unidas de fiscalización de drogas, va de 18 a 24 años, seguido por el grupo de 13 a 17 años.

En el presente año salieron los resultados del Estudio Nacional de Consumo en la Población Escolar 2016, se encontró que  el 49% de los consumidores son niños de 12 a 14 años, este porcentaje asciende conforme la edad aumenta. Esta situación puso alerta al Ministerio de Justicia, que actualmente está diseñando la Política Antidrogas.

En Colombia, este tipo de políticas han estado enfocadas en reducir el tráfico y consumo de cocaína,  el mercado que más prevalece en el país y el mayor cultivador del mundo en el momento. Solo en 2017, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, encontró alrededor de 171 mil hectáreas de cultivos de hoja de coca en Colombia, el equivalente al tamaño de Bogotá.

“Los países andinos siguen teniendo un problema complejo con la producción de coca”, sostiene Jenny Fagua, del Ministerio de Justicia. Para ella, el negocio de las drogas sintéticas es incomparable con el de las drogas naturales porque aunque las sintéticas se venden mucho más caras la cantidad de hoja de coca sembrada, que luego será cocaína, es más grande.

“Los países andinos siguen teniendo un problema complejo con la producción de coca”, sostiene Jenny Fagua, del Ministerio de Justicia. Para ella, el negocio de las drogas sintéticas es incomparable con el de las drogas naturales porque aunque las sintéticas se venden mucho más caras la cantidad de hoja de coca sembrada, que luego será cocaína, es más grande.

Actualmente hay tres convenciones de las Naciones Unidas que enlistan 230 drogas que deben ser fiscalizadas a nivel internacional: la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes; el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, y la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988. Por fuera de estas convenciones quedan 573 drogas de las que no se conocen efectos ni composición. Por ejemplo, en 2016 el Observatorio de Drogas de Colombia encontró drogas que contenían mezclas de hasta cinco sustancias psicoactivas en una sola dosis.

En un estudio en laboratorio, la Policía Antinarcóticos encontró que una pastilla con apariencia de éxtasis –que es un estimulante– no contenía únicamente el principal componente químico que es la metanfetamina, también tenía una droga vasodilatadora. Esta mezcla puede producir en el cuerpo un paro cardiorespiratorio.

Por ello, la amenaza de las drogas sintéticas termina siendo el impacto que tiene el consumo de estas sobre la salud pública y los costos que representan para el Gobierno. Según la psicóloga Ángela Trujillo, experta en el tema, un tratamiento para la adicción cuesta entre 7 y 8 millones de pesos. Si se extrapola la cifra a los 1.5 millones de consumidores que estima el Departamento Nacional de Planeación, el Gobierno invertiría 11.3 billones de pesos en su tratamiento. La cifra se amortigua teniendo en cuenta que quienes pueden pagan un centro de rehabilitación privado y que, en este momento, no todos los consumidores son drogodependientes.

Las dinámicas del consumo, producción, distribución de drogas sintéticas cambian constantemente, impidiendo que una política sea efectiva para mitigarlo. Según la Policía Antinarcóticos, en el mundo se crean 25 nuevas drogas sintéticas cada día.

No obstante, para Ángela Trujillo, psicóloga experta en sustancias psicoactivas, el 90% de las drogas que hay en el mundo son sintéticas, ya que incluso la marihuana y la cocaína pasan a por un proceso de síntesis química. “La división que hace la Policía no tiene sentido, la mejor forma de clasificar las drogas es dependiendo de los efectos que produce la droga y sus componentes principales” - expresa la doctora Trujillo.

Las drogas sintéticas que se consumirán en el festival de Santa Marta no son 100% puras, pues la Policía Antinarcóticos nunca ha encontrado sustancias químicamente puras en el país, “lo máximo que se ha encontrado en estas drogas ha sido una pureza de 87%” – resalta la Mayor Cuadros.

 

Estas sustancias llegan puras de países europeos, principalmente de Bélgica, Holanda y España. En Colombia, las trituran, luego las rinden con otros componentes como desparasitantes, cafeína, analgésicos, entre otros; y ya una vez mezcladas, utilizan pastilladoras y tableteadoras con el fin de comercializarlas a nivel nacional y traficarlas a nivel internacional, en especial, a países de América Latina.   

Visualización por: Laura Sofía Matiz

Los destinos del tráfico depende del tipo de estupefaciente. La cocaína y la heroína son traficadas, en su mayoría, hacia México, Estados Unidos y Europa. Para la marihuana y las drogas sintéticas los países destino son Chile, Argentina y Paraguay.

Estas drogas son traficadas al exterior a través de aeropuertos y puertos internacionales de formas muy ingeniosas. La Policía Antinarcóticos ha encontrado drogas que llegan y salen del país al interior de una granadilla, de trofeos, en repuestos de carros y motos, impregnado en las camisas y hasta en revistas. Por ello, la Policía Antinarcóticos se ve en la tarea de renovar constantemente sus estrategias de incautación para hacerle frente al tráfico internacional.

Los traficantes de drogas se catalogan en dos grupos: los que trafican para consumo personal y los que lo hacen para negocio. Las bandas dedicadas al narcotráfico trabajan en los puertos; las organizaciones pequeñas, y consumidores, envían las drogas por los aeropuertos.

En lo que va de 2018, en el Aeropuerto Internacional El Dorado se han capturado 150 personas y se ha incautado media tonelada de cocaína, 30.000 dosis de drogas sintéticas y 57 kilos de marihuana, cifras pequeñas comparadas con el tráfico en los puertos pero altas para un aeropuerto internacional.

La Policía Antinarcóticos inspecciona las áreas de pasajeros, equipaje y carga. El primer filtro es el escáner. Ahí se capturan a la mayoría de pasantes-mula y se detectan algunos objetos que contienen estupefacientes. Luego se hace una verificación con un canino, quien es capaz de identificar elementos complejos y descubrir modalidades usadas por los traficantes como ropa impregnada de cocaína.

Visualización por: María Paula Arbeláez

Tráfico Local

Para Nicolás* comprar droga en Colombia es fácil. Por ejemplo, en Bogotá, lugares como San Victorino, San Andresito, la 85, los bares - a través de los promotores de algunos establecimientos-, o a algunos vendedores ambulantes son puntos claves en los cuales cualquier persona puede acceder a la droga.

 

El microtráfico o narcomenudeo, es el que se encarga de la comercialización en las universidades, los bares, conciertos e incluso en la calle; los expendedores, normalmente, dividen la droga de acuerdo a la dosis mínima permitida y así la entregan al cliente final. Esto, con el fin de que cuando sean sorprendidos en flagrancia no puedan ser penalizados. La dosis para uso personal, según la Ley 30 de 1986, es de máximo veinte gramos de marihuana y para el caso de la cocaína o cualquier sustancia a base de cocaína no debe exceder de un gramo.

Según el National Drug Threat Assessment del 2017, el 92% de la cocaína incautada en Estados Unidos provenía de Colombia y el 6% de Perú. No obstante, Estados Unidos no es el único destino, parte de la droga va al microtráfico en la darknet. A través de la web, con un buscador alternativo - que normalmente es Tor- acceder a las ollas cibernéticas es muy fácil, basta con tener una VPN, que no cuesta más de 30 dólares. La darknet funciona como una fracción del narcotráfico que permite la transnacionalidad gracias al uso de criptomonedas que aparentemente no dejan huella. Así, la cantidad no es problema y el consumidor puede acceder no solamente a la cocaína colombiana sino a cualquier tipo de droga. 

Visualización por: Lizeth Moyano

 

Desde 1994, la Policía utiliza guías caninos para detectar narcóticos, explosivos y divisas en aeropuertos internacionales y puertos del país. Los perros Antinarcóticos son utilizados en las áreas de equipajes y carga. El 70-80% de la mercancía es inspeccionada por los caninos.

Desde 1994, la Policía utiliza guías caninos para detectar narcóticos, explosivos y divisas en aeropuertos internacionales y puertos del país. Los perros Antinarcóticos son utilizados en las áreas de equipajes y carga. El 70-80% de la mercancía es inspeccionada por los caninos.

Hay aproximadamente 600 perros que están entrenados, de los cuales 30 trabajan en el Aeropuerto El Dorado. Caninos como “Sombra” y “Bronco” son famosos por frustrar grandes cargamentos de bandas criminales como “El Clan del Golfo”.

A inicios de este mes, “Bronco” descubrió media tonelada de cocaína que iba escondida en electrodomésticos con destino a la ciudad de San Andrés. Con su olfato, el canino identificó el cargamento que había sido cubierto con grasa de pollo para engañar a la Policía. “Sombra” es reconocida por haber sido amenazada por “El Clan del Golfo”, quien ofreció 200 millones de pesos por su cabeza.


 

 

 

 

 

La Policía Antinarcóticos trabaja de la mano con la Escuela de Guías y Adiestramiento Canino de la Policía Nacional para entrenar a los perros que ayudan a identificar estupefacientes en puertos y aeropuertos internacionales de Colombia. El proceso de aprendizaje de cada canino dos años. En ese tiempo aprenden a descubrir distintas drogas por medio del olfato. La forma de transmitir un hallazgo se basa en un lenguaje que el canino adquiere en la formación. Los Pastores Alemanes y Golden Retriver son las  razas que más se utilizan. Cada perro Antinarcótico trabaja ocho horas diarias y se jubila tras siete años de trabajo.

"Bronco" es uno de los perros insignia de la Policía Antinarcóticos. Foto por: Laura Sofía Matiz

Sistema de Alertas Tempranas

Además de las estrategias que está empleando la Policía Antinarcóticos, el Observatorio de Drogas del Ministerio de Justicia creó, desde hace cinco años, un Sistema de Alertas Tempranas (SAT) con el fin de enfrentar el fenómeno de la aparición de nuevas sustancias psicoactivas en Colombia y en el mundo. “Este sistema es una red interinstitucional en la que está la Fiscalía, Universidad Nacional, Policía, Medicina Legal con sus 17 laboratorios forenses en el país, el Ministerio de Salud y las Naciones Unidas”, expresa Jenny Fagua.

El SAT manda alertas a las diferentes entidades del país, y a las Naciones Unidas, avisando la aparición de nuevas drogas que se observaron a raíz de una incautación y su posterior análisis en un laboratorio. Esto se da porque la Policía no puede, sin conocimiento, fiscalizar y penalizar a una persona que encuentra con lo que él supone que es droga. Primero, el Policía debe enviar de inmediato lo que encontró a un laboratorio. Ya una vez que llega la muestra a uno de los laboratorios forenses, Medicina Legal tiene un plazo de 6 horas para informar qué tipo de sustancia es lo que se analizó. Si esta sustancia está dentro del Código Penal o dentro de las tres convenciones de las Naciones Unidas de fiscalización de droga, la persona que estaba portando, consumiendo o traficando esta droga es penalizada.

El problema, como se mencionó anteriormente, es que no alcanzan las tres convenciones para enlistar todas las drogas que se crean en el mundo. Es probable que la Policía cuando esté en el Storyland se encuentre con sustancias que no conocen y no les de el tiempo para controlar todo el consumo, porte y tráfico de drogas que habrá en el evento. Mientras tanto, los hospitales de Santa Marta también estarán alertas para atender por urgencias las intoxicaciones de quienes consumieron una sustancia que no era lo que creían.

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now